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06/11/2010-Binder: “la instrucción en manos de los jueces es del siglo XIX”  

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Alberto Binder, procesalista, abogado penalista, experto en Sistemas Judiciales, entre otras formaciones, consideró en Salta, que se deben apurar los pasos para llegar a otorgar a los fiscales el proceso de la instrucción.

Binder: “la instrucción en manos de los jueces es del siglo XIX”

Alberto Binder, procesalista, abogado penalista, experto en Sistemas Judiciales, entre otras formaciones, consideró en Salta, que se deben apurar los pasos para llegar a otorgar a los fiscales el proceso de la instrucción.

El letrado considera que la instrucción debe pasar al ámbito del Ministerio Público de manera inmediata para terminar con las estructuras del siglo XIX como respuesta a los delitos.

Binder disertó invitado por el Colegio de Abogados, marcando la importancia en pasar del sistema adversarial para que se entregue al Ministerio Público la investigación de los casos penales.

Una condición ineludible para modernizar una política criminal es que los fiscales sintonicen los problemas de seguridad que existen en la sociedad, donde los magistrados tomen decisiones y planifiquen proteger a las víctimas.

Con esta instrucción en manos de los fiscales, se baja las tensiones y se libera a los jueces para que al momento de sentenciar lo hagan sin el conocimiento previo de la investigación.

"La criminalidad se ha modernizado, con tecnología e inteligencia, mientras que se responde con estructuras de investigación y persecución penal del siglo XIX", dijo Binder.

Esto llevará a que la justicia adopte la formalidad, que llega a través de programas de televisión o películas, donde los fiscales preparan el caso, por lo que continuar con la metodología, donde la investigación sigue a cargo de los jueces es inadmisible, enfatizó.

La agilidad de las causas se vería beneficiada con este procedimiento, permitiendo trabajos en conjunto y la modernización del sistema de investigación de los delitos.

Esto llevará a establecer una relación entre policías y fiscales nueva, para afrontar fenómenos estructurales como los mercados delictivos, que son los reguladores de la criminalidad urbana.

También permitirá la elaboración de planes específicos sobre las formas de agresión relacionadas, con la violencia doméstica, violencia en espectáculos, en escuelas, teniendo en cuenta que hoy, los magistrados trabajan en forma independiente, en contraposición con la metodología de trabajo del Ministerio Público donde se trabaja en equipo.

Salta está en ventaja sobre otras jurisdicciones, considera Alberto Binder, porque actualmente ya se pasaron una parte de los delitos, que se realizan por procedimientos sumarios o correccionales a la órbita del Ministerio Público.

Los procedimientos que actualmente se trabajan en ese Ministerio son los conocidos como leves, con penas que no superan los 5 años.

"A los fiscales hay que prepararlos antes, los cambios no deben ser ni apresurados ni improvisados, aquí tienen la ventaja que el Procurador está trabajando para dar ese paso por lo que la creación de la Escuela del Ministerio Público es una buena iniciativa", dijo el procesalista.

A pesar de ese trabajo que ya se cumple cree que todo se está demorando más de lo debido ya que la discusión debe tener una pronta respuesta.

"Que los fiscales actúen dará más transparencia a la investigación y más control porque los jueces al ser liberados de la carga de la investigación, podrán preocuparse por el control del Ministerio Público, y a través de ese control de la policía".

Es partidario de profesionalizar a la policía de investigaciones, que debe tener una carrera autónoma, y que si bien dependa del Poder Ejecutivo esté separada de la policía de seguridad pudiendo acceder a la carrera de detectives.

Las relaciones entre fiscales y policías mediante protocolos de actuación, claros, permitirán un adecuado tratamiento a la víctima, para favorecer la investigación, por lo que se necesita avanzar y llegar a la elaboración de políticas desarrolladas de protección.

En la Reforma del Código de Procedimientos se propicia que los fiscales estén descentralizados, para que haya un despliegue de la Fiscalía hacía la comunidad dando una mayor participación de la víctima y más control sobre la policía.

 

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